"Ya van para cien años..."

Este año se cumplirá un siglo de la fundación del Centro de Ex-alumnos del Colegio Pío. En sus comienzos (año 2006), gentedelpio fue divulgador de uno de los tantos intentos de "re-lanzamiento" del C.C.C., a través de quienes estaban en la organización del fútbol universitario.

Para empezar a recordarlo, compartimos una crónica que publicamos en aquel entonces: 

Los orígenes.

 

Cuando el 23 de octubre de 1910, un puñado de ex alumnos del Colegio Pío IX de la Villa Colón fundada solo 33 años antes, daban nacimiento al Centro Cristóbal Colón, también hacía pocos años que el fútbol se había comenzado a practicar en el Uruguay.

Dentro de la filosofía educativa de la congregación salesiana un aspecto de gran importancia lo ocupa el juego, el esparcimiento, el deporte. La alegría que emana de una actividad lúdica sana, nos lleva de la mano hacia uno de los mensajes claves de don Bosco: la santidad consiste también en estar siempre alegres, ¿qué mejor manera de gastar las energías de los niños y jóvenes que incursionando en el deporte? ¿que mejor idea que generar la competencia leal entre dos grupos de deportistas que pugnan por obtener el triunfo, sin olvidar el "fair play"?

Hemos consultado los libros de actas de aquellos tiempos y la primera referencia al fútbol que se encuentra aparece en el año 1914 haciéndose mención a la compra de una pelota de fútbol y un inflador para los socios que deseen “practicar el juego del sport”, el 19 de mayo de 1916 se vota la compra de 12 camisetas para el cuadro de football del Centro, que se inscribirá en la Liga Cervantes de este Colegio, con el nombre de Rocinante Fútbol Club, pero en realidad, durante esos primeros años las actividades eran totalmente incipientes, el Centro de ex alumnos estaba abocado principalmente a otras actividades más bien artísticas, educativas y religiosas, el fútbol era algo todavía accesorio y sin la importancia que años después cobraría.

Los jóvenes criollos aprendieron rápidamente las reglas del nuevo juego, que unos pocos años antes crearan los ingleses y  lo practican con gran habilidad, al poco tiempo los uruguayos sorprenden inclusive a sus maestros, logrando notables progresos y asombran al mundo obteniendo las medallas de oro olímpicas en Colombes y Amsterdam. Aquellos jóvenes de Villa Colón se reunían en las cercanías de la casa de la familia Pizzorno, desde donde llegaban noticias desde un aparato que llamaban “radio”,  sobre los resultados de los partidos de fútbol que los uruguayos jugaran en Europa por las olimpíadas con tan buenos resultados.

A esos años 1924 y 1928 podemos remontar precisamente, los primeros datos registrables de la actividad deportiva del Centro Cristóbal

Colón, un documento que obra en nuestro poder, atestigua la participación de Domingo Giust, edad 18 años, 

nacionalidad uruguayo, afiliado como jugador del Centro Cristóbal Colón a la Liga Católica de Football y dos fotografías de la época -1926- tomadas en campos deportivos, muestran dos integraciones del Centro Cristóbal Colón con equipo de camiseta a rayas, donde junto al nombrado, se distinguen entre otros a Juan Gadea, otro viejo vecino de la Villa Colón guardameta de esa oncena y al centro delantero de apellido Laurnaga, de los mejores jugadores de esos tiempos, pupilo del Colegio Pío, Antonio Pizzorno, Ernesto Poggi, “Mito” Faotto, Fernando Prado, entre otros.  

  unto a Domingo Giust, jugador de escasas condiciones según su propia confesión, alternaban jóvenes de la zona, que luego de egresados del Colegio Pío, integraban el equipo de los ex alumnos, y participaban de encuentros y torneos, especialmente confrontando con otros centros de exalumnos de colegios católicos, en aquellos tiempos no pocos alumnos pupilos de los últimos años de liceo, eran tan buenos jugadores que el Centro no dudaba en incorporarlos a sus equipos.

En una sesión del año 1927 se plantea la constitución de un team de football, actividad que se prolonga los años siguientes, hasta que en 1929 se crea dentro de la Directiva una sub comisión de deportes integrada por los señores Mario Berrutti, Antonio Pizzorno y Pedro Ametrano, se confirma la inscripción para participar ese año de un campeonato en la Liga Católica de Fútbol, y recordamos haber visto una medalla de ese año 1929, con el nombre de Domingo Giust grabado como campeón con el Centro Cristóbal Colón  en uno de esos torneos, Daniel Gadea nieto de Juan, nos ofrece el mismo testimonio y consta en actas de sesiones de la Comisión Directiva de aquella época, que el 15 de enero de 1930 se organiza un homenaje a tributarse al equipo campeón.

                              

  Gustavo García – José Giust